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Justicia ordena extremar la vigilancia ante los matrimonios de conveniencia
Los controles contra los matrimonios de conveniencia aumentan. Tras el auge de este tipo de uniones, en las que las bodas se convierten en simples acuerdos comerciales entre los cónyuges para que uno de ellos alcance la nacionalidad española o el permiso de residencia, el Ministerio ha ordenado a los jueces de los Registros Civiles incrementar la vigilancia para evitar bodas ficticias. Según una circular remitida recientemente, los magistrados deben someter a los contrayentes a una batería de preguntas para ver si realmente se conocen. En Alicante, además, la documentación de los novios extranjeros sin legalizar se remite a la Policía Judicial para que informe sobre la situación de los mismos.
La circular remitida por la Dirección General de Registros y Notariado responde a que 'se ha detectado un aumento de los matrimonios simulados en los dos últimos años', explica el juez del Registro Civil de Alicante, Luis Segovia. De hecho, 'tras los procesos de regularización, muchos de los extranjeros que quedaron sin legalizar trataron de conseguir los papeles mediante este sistema'.
En la circular remitida desde la Dirección General se ordena a los jueces que sometan a las parejas en las que uno de los contrayentes sea extranjero a una batería de preguntas destinadas a ver si ambos se conocen lo suficientemente o si la unión es pura ficción. Los contrayentes deben responder al cuestionario por separado. Entre los puntos que deben contestar se encuentra desde el nombre y apellido de la pareja hasta su edad, fecha de nacimiento y sus relaciones familiares.
El cuestionario se aplica cuando existen dudas acerca de la buena fe del matrimonio. Entre los factores que pueden hacer sospechar que la unión sea por conveniencia se encuentra la existencia de grandes diferencia de edad entre los contrayentes, el pertenecer a distintos países o el hecho de que uno de ellos sea inmigrante sin regularizar. A veces, 'incluso hablan idiomas diferentes', señala el juez Luis Segovia
'Se les pregunta dónde empezaron su relación, si conocen a la familia del otro contrayente y sobre sus relaciones anteriores', explica el magistrado del Registro Civil de Alicante. El objetivo es 'evitar que los novios salgan del juzgado y se vayan cada uno por su lado'.
Los controles en Alicante van más allá de un simple cuestionario. Según el juez Luis Segovia, cuando uno de los contrayentes es un extranjero no legalizado o existen dudas acerca de su identidad se pasan sus datos a la Policía Judicial para que informe sobre la situación de la persona. De este modo se pretende evitar los matrimonios en los que ha mediado un grupo organizado proporcionando documentación falsa para que el casamiento pudiera llevarse a cabo.
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